¿Por qué algunos niños no quieren cortarse el pelo? Cómo prepararlos sin presionarlos
Para un adulto, cortarse el pelo puede ser algo completamente cotidiano. Para un niño, en cambio, puede significar enfrentarse a sonidos nuevos, una capa alrededor del cuello, tijeras cerca de su cara, pelos que caen sobre la piel o tener que permanecer sentado durante varios minutos.
Por eso, cuando un niño dice “no quiero”, muchas veces no se trata de maña. Puede sentir miedo, incomodidad o simplemente necesitar más tiempo para entender lo que va a ocurrir.
¿Cómo podemos ayudarlo? Anticiparle la experiencia, contarle paso a paso lo que sucederá, evitar amenazas o premios excesivos y permitirle llevar algún objeto que le dé seguridad puede hacer una gran diferencia. También es importante escoger un lugar que respete sus tiempos.
En La Maestría Kids creemos que un buen corte comienza mucho antes de tomar las tijeras: comienza cuando el niño siente que está en un lugar seguro.




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